Es sorprendente la capacidad del PSOE en general, y de este equipo de gobierno con Gabriel Santos a la cabeza, en particular, para hacer creer que están teniendo éxito, cuando la realidad es que, simplemente, lo están intentando o vendiendo es un fracaso directamente. La gestión con la obra de la Plaza de Abastos sería un buen ejemplo de ello.
Estos días la Delegada de Fiestas y Políticas Inclusivas ha anunciado la apertura del plazo para solicitar los cheques de alimentos. En la nota explica los tipos de cheques que hay, los cuales se ampliaron en el anterior mandato en cantidad, tipo de cheques y cadencia en la que se repartían, y también dijo que en los últimos meses no se han dado por falta de presupuesto.
Aseguraron en campaña, y durante cuatro años de oposición, que con ellos en el gobierno El Viso luciría limpio e impoluto pues, de momento, un paseo por nuestras calles nos indica todo lo contrario. Nuestro pueblo no está más limpio, porque como decíamos la limpieza es responsabilidad de todos y todas.
No todo vale en política, ni siquiera usar los sentimientos religiosos en beneficio partidista. El pasado 5 de enero, tras el desencuentro entre el Ateneo Popular y la Parroquia de Santa María del Alcor, el gobierno municipal, que quizás podría haber mediado entre las partes, cedió el patio del Consistorio para celebrar una ofrenda, convirtiendo la institución pública, la casa de todos, en la sede temporal de una confesión religiosa.
Desde el pasado 1 de enero no hay servicio de atención psicológica en el Centro de Información Municipal a la Mujer (CIMM), que venía existiendo desde 2017 para atender a las mujeres visueñas víctimas de violencia machista. Una decisión del gobierno municipal irresponsable y a todas luces injusta con las víctimas de nuestro pueblo, y con la trabajadora municipal que ve como otros trabajadores no han sufrido su misma suerte estando en la misma situación presupuestaria y contractualmente.
El gobierno municipal inició en vacaciones de Navidad las obras del aula específica en el CEIP Juan Carlos I, previstas para verano, que aún duran, y que provoca que el alumnado sea desplazado a otras dependencias que no cumplen con las exigencias mínimas de espacio e higiene, además de ruidos, ajetreo de trabajadores entrando y saliendo y el riesgo para el alumnado, a pesar de la petición del centro de que no se produjesen más obras en horario lectivo por los peligros que conlleva para el alumnado.





